INFORMACIÓN DEL COLECTIVO
1.- DATOS IDENTIFICATIVOS
Nombre de la actividad: Cruces Los Realejos
Colectivo: Vecinos y Ayuntamiento de Los Realejos
Fecha constitución: (-)
Fecha de Celebración: 2 y 3 de mayo
2.- DATOS DE LOCALIZACIÓN
Lugar: Principalmente, en La Cruz Santa y en la Calle El Sol y Calle El Medio
Municipio: Los Realejos
3.- DATOS DE CONTACTO
Representante: Concejalía de Cultura
Teléfono: (-)
Email: prensa@losrealejos.es
WEB/RRSS: (-)
4.- HISTORIA-DESCRIPCIÓN
CRUCES Y FUEGOS DE MAYO
Elementos esenciales de la fiesta
Para poder hacer una síntesis de lo que representa el día de la Cruz en el municipio de los Realejos, hay que realizar una segmentación de los elementos que componen la misma. Así nos encontramos con tres componentes específicos, tales como los afamados enrames florales de las cruces en capillas o viviendas particulares; los originales enrames de las calles, y la extraordinaria exhibición pirotécnica.
Enrame de Capillas y Cruces
Capillas, ermitas y cruces de caminos y fachadas amanecen ese mágico día con sus mejores galas, para cumplir un año más con esta centenaria tradición, que viste a las más de 300 exaltaciones al santo madero existentes en el municipio.
En el núcleo poblacional del Realejo Alto, con sus dos capillas protagonistas la de la calle El Sol y la de la calle El Medio Arriba, así como en el barrio de La Cruz Santa, es donde con mayor expectación se vive este precioso espectáculo artesanal.
Las capillas son edificios de reducidas dimensiones. Su interior, de poca profundidad, cuenta con un altar escalonado de mampostería -ocasionalmente de madera-, en cuya cúspide aparece colocada la cruz, policromada o no, que al llegar la fiesta muestra su más valioso y artístico sudario.
En los laterales de las capillas, se colocaban unos asientos que en un principio fueron de piedra y más tarde de madera, para custodiar la Cruz, posteriormente se sustituyeron por sillas, que desaparecen los días de la fiesta, debido al gran volumen de los enrames.
En la selección de las flores, las velas, lámparas y tejidos es donde radica la labor artística. Se trata de un hecho que, si bien se apoya en la tradición, en los modelos y esquemas dejados por los antepasados, sigue siendo espontáneo, expresando ese gusto personal, delicado y altruista de los habitantes de Los Realejos. Cada familia abre las puertas y ventanas de su casa para la fiesta, para invitar a todos al disfrute de esta, al goce amoroso y estético de la Cruz, de las flores, de los “enrames”. Al pasear por las calles el día 3 de mayo, debemos estar atentos a las fachadas de las casas, a las ventanas de la planta baja, pues nos sorprenden con bellos y no menos excelentes espectáculos florales. Los miles de turistas y visitantes acogen con admiración indescriptible los monumentos florales que el fervor realejero levanta a los pies de las cruces de viviendas de La Cruz Santa y de capillas de las calles de El Medio y El Sol.
Enrames de las calles
Dicen los estudiosos en la materia que el famoso “pique” comenzó por el embellecimiento de las calles con enrames florales. En la actualidad, se sigue rivalizando por el adorno de la vía pública. Estos atavíos siguen realizándose a día de hoy de manera artesanal por los vecinos, colocándolos desde los últimos días del mes de abril y manteniéndolos en lo más alto de las calles hasta finales del mes de mayo, cuando acaban las fiestas en honor a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza y Nuestra Señora de Los Remedios.
Exhibición Pirotécnica
Las fiestas de la Cruz incluyen la extraordinaria exhibición de fuegos de artificio, considerada como una de las mejores de toda Europa. El anochecer del día 3 de mayo tiene un aroma especial que pone el punto y final a una larga espera en la que los vecinos, y Tenerife en general, pueden disfrutar una vez más de una maravillosa expresión de arte efímero, puro espectáculo de color y belleza producido por las explosiones en el cielo realejero, que supera las dos horas de duración.
Aún continua esa contienda de luz y estallido, comenzada varios siglos atrás y que, afortunadamente, ya no refleja las antiguas rivalidades hoy saldadas y superadas entre clases sociales. En la actualidad, cuando todos gozamos de los mismos derechos, la lucha sólo cabe como elemento anecdótico y enriquecedor de un patrimonio cultural intangible que ha sobrevivido únicamente gracias al trabajo de los vecinos y a su cariño e interés por conservar una tradición.
Esta celebración realejera de cada 2 y 3 de mayo, que en 2009 obtenía el título de Fiesta de Interés Turístico de Canarias, logró el 30 de marzo de 2015 elevar su condición a la de Fiesta de Interés Turístico Nacional, refrendada en el BOE de 10 de abril de 2015.