INFORMACIÓN DEL COLECTIVO
1.- DATOS IDENTIFICATIVOS
Nombre de la actividad: La Bajada del Arco y la Cucaña
Colectivo:
Fecha constitución:
Fecha de Celebración: Último día de las Fiestas de San Pedro
2.- DATOS DE LOCALIZACIÓN
Lugar: Plaza de San Pedro
Municipio: El Sauzal
3.- DATOS DE CONTACTO
Representante: Ayuntamiento de El Sauzal
Teléfono: 922570000
Email: cultura@elsauzal.es
4.- HISTORIA-DESCRIPCIÓN
BAJADA DEL ARCO Y LA CUCAÑA: Hace referencia a una de las costumbres peculiares que se remonta a los principios del siglo XIX en esta Villa Histórica de El Sauzal.
La Bajada del Arco es una de las tradiciones con mayor carga lúdica y de participación vecinal. Se desarrolla durante uno de los días grandes de las Fiestas Patronales de San Pedro Apóstol y en esta celebración, los mozos compiten por hacerse con las mejores frutas, hortalizas y panes que adornan el Arco de madera, sujeto en el aire por una especie de vara. Cierto es que el material adecuado y propio del Arco hace referencia a ocho elementos reales: Cinco palos de aceviño de unos cinco centímetros de diámetro, dos contundentes varas más pequeñas de afollado y gran cantidad de pequeñas varas de caña, que luego se unen junto a los palos, con el hilo de la planta proveniente de la anea. Con estas unidades, el último artesano arraigado a la tradición, don Nicolás Canino, en el taller de su casa, ha construido y equilibrado la estructura de este Arco, que adquiere una definida forma triangular de casi dos metros de altura, con un acabado redondeado en sus bordes y apariencia de corazón. A su vez, las tres terminaciones de la parte superior quedan adecuadas para colocar las banderas correspondientes de Tenerife, Canarias y España. Si bien abogan los expertos del lugar, en la conveniencia de cortar el tronco de aceviño, como mínimo, seis meses antes y en luna menguante, que correspondería a los meses de noviembre y diciembre anteriores a la celebración de las fiestas principales de la localidad, para que la madera se seque adecuadamente y la estructura consiga fortaleza y seguridad para la que es menester. Una estructura convertida en Arco Tradicional a la que se le advierte una duración entre siete y ocho años. El Arco, como se puede apreciar, tiene una forma triangular conformada por una estructura de aceviño, arropada por una densa cortina de cañizo apropiado y cortado por los artesanos del lugar para este fin. El día anterior a su exposición en la plaza de San Pedro, en la base de la torre de piedra del distinguido templo, los vecinos decoran el Arco con los mejores frutos, hortalizas y panes. En este acontecimiento, particular, propio y único del municipio de El Sauzal, los jóvenes intentan alcanzar los manjares del Arco, mientras un grupo de vecinos, tiran de una soga que soporta y balancea la estructura del Arco, procurando que los mozos participantes no alcancen los víveres exhibidos. El momento álgido del juego acontece cuando estos, con enérgicos brincos, logran colgarse del Arco, no exento de riesgo, arrebatando los manjares y tirándolos desde cuatro o cinco metros de altura, a los vecinos presentes. La conclusión del acontecimiento supone la avalancha de todos los jóvenes sobre el Arco, logrando vencer a los vecinos contrincantes y repartiendo los frutos y panes entre el fervor del numeroso público presente (familiares, amigos y vecinos). En versión de nuestros antepasados, dicha costumbre se remonta a siglos anteriores y proviene de una situación social jerárquica, donde los terratenientes depositaban los víveres en el Arco para divertirse en época de fiestas, contemplando a los más necesitados del lugar en su pugna por alcanzar los atractivos alimentos.
Si es cierto, que el Arco se llegó a extender a otros barrios del municipio como San Nicolás, Los Ángeles o El Calvario.
Por otro lado, la Cucaña se realiza el mismo día del Arco y constituía uno de los juegos más divertidos de las fiestas. Se plantea con un poste cilíndrico de unos ocho metros de altura, justamente en la plaza donde es embadurnado completamente con grasa y en la base superior se coloca un premio, que suele ser un gallo. La persona que llega arriba, principalmente muchachos, se queda con el obsequio. Como es fácil suponer, el lugar donde se desarrollaban todos estos actos era la plaza de la iglesia.